LOGÍSTICA HUMANITARIA

Desde su fundación en 1990, la visión de GAiN ha sido aprovechar los recursos de quienes quieren dar para ayudar a quienes necesitan recibir en el contexto de las grandes crisis humanitarias de nuestro tiempo.
HAZTE COLABORADOR/A

RESPONDIENDO JUNTOS

¿Por qué invertir enormes cantidades de dinero en comprar ayuda humanitaria si hay tantas personas y entidades dispuestas a donarla?

Apoximadamente, con 5.000€ podemos enviar un contenedor lleno de donaciones de productos de primera necesidad valorado en más de 100.000€ a la próxima emergencia humanitaria que se de en cualquier parte del mundo. Pero, para ello, primero necesitamos esos 5.000€.

En GAiN España contamos con los medios para conseguir, almacenar y enviar ayuda humanitaria desde nuestro centro logístico en Valencia. Solo necesitamos el apoyo económico para mantener nuestra estructura logística.

¿Quires convertirte en una de esas personas y entidades que hacen posible que la ayuda llegue a quien la necesita?

LA CADENA DE LA AYUDA HUMANITARIA

ORIGEN

La ayuda humanitaria que llega a las manos de las personas afectadas nace del corazón generoso de personas, asociaciones sociales, comunidades de fe, grupos organizados, instituciones públicas y empresas que nos donan gratuitamente sus productos.

CENTRO LOGÍSTICO

Nuestro centro logístico (situado en Rafelbuñol, Valencia) es uno de los pilares de nuestra cadena de respuesta humanitaria. Es el espacio en el que recibimos todos los productos de primera necesidad y donde los organizamos, los empaquetamos, los paletizamos y los cargamos para su envío, algo que no podríamos hacer sin la inestimable ayuda de voluntarios/as que dan de su tiempo para ello.

TRANSPORTE

GAiN nació por la iniciativa de un empresario en Alemania dedicado al sector del transporte y la logística terrestre. No es de extrañar que este sea uno de nuestros fuertes. En países como Alemania, Holanda, Suiza y Austria, GAiN cuenta con su propia flota de camiones. En España aún no hemos llegado a ese punto, pero soñamos con ello. Mientras tanto, contamos con la colaboración de una empresa de transporte internacional en España que moviliza la gran mayoría de los productos, tanto a nivel nacional como internacional, a un precio reducido.

DESTINO

GAiN realiza distribuciones de ayuda humanitaria en contextos de crisis humanitaria por medio de colaboradores locales, esto es, comunidades y asociaciones locales porque creemos que estas son las que mejor saben cómo ofrecer una ayuda eficaz y relevante para su contexto sociocultural. En situaciones de emergencia, las distribuciones también pueden darse por medio de nuestro equipo DART, un equipo internacional de respuesta ante emergencias compuesto por staff y voluntarios formados que acompañan a nuestro colaborador local.

ALGUNOS EJEMPLOS PRÁCTICOS

NUESTRA AYUDA EN UCRANIA

NUESTRA AYUDA EN GAZA

EMPRESAS QUE YA HAN COLABORADO EN ESPAÑA

EL DÍA QUE MARÍA RECIBIÓ UNA CAJA DE DIGNIDAD

Para nosotros en GAiN, los productos esenciales que hacemos llegar a las manos de quienes los reciben van mucho más allá de lo material, como lo demuestran las palabras de María desde Ucrania.
JÁRKOV (Ucrania)

María Teodorivna vive sola en Tyshky, en Járkov (Ucrania), un pueblo del que huyeron muchos vecinos por la guerra. La salud de María se ha ido deteriorando con los años. Apenas puede ver y se mueve lentamente y con gran dificultad. Su casa se convirtió en el único lugar donde podía pasar sus días. Y fue allí donde pudimos llevarle ayuda.

Le dimos a María un andador, y este se convirtió en sus alas. Cuando dio sus primeros pasos con él, dijo alegremente:

“¡Ahora puedo volver a caminar por la casa e incluso salir al exterior!”. Estaba tan feliz como una niña.

Además del andador, también le dimos pañales para adultos. En la realidad de las aldeas de esta región, estos productos son una rareza. No hay forma de comprarlos, pero la necesidad es diaria y urgente. Para María, esto ha sido más que una simple ayuda. Es la oportunidad de preservar su dignidad y no depender de otros para las necesidades más íntimas.

La sorpresa y la gratitud la dejaron sin palabras, pero sus ojos hablaron por sí mismos. Cuando nos despedimos, nos abrazó con delicadeza, sosteniendo el paquete de pañales como si fuera algo de valor incalculable. Y para ella, realmente lo era.

Campo de refugiados de Moria (Lesbos)

Hoy conocí a Z. Vivía en una parte del contenedor donde instalábamos más camas, ya que se mudaban nuevas personas que acababan de llegar. Mi colega y yo estábamos afuera esperando a nuestros otros colegas y se detuvo a hablar con nosotros, preguntando si teníamos algún consejo para una espalda dolorida. Traté de ayudarlo sugiriendo algunos ejercicios que podía hacer, y la conversación fluyó desde allí.

«Había dos cosas que nunca me perdería en Afganistán: el cricket (ver o jugar) y la clase de inglés».

De hecho, su inglés era impecable. 

«Solía traducir para médicos y psicólogos. Vi a algunos hombres en posiciones poderosas, cuya firma podía cambiar el curso de la vida de una persona, derramar lágrimas y mostrar gran temor, ya que admitían ciertas cosas en esas sesiones Tenían que compartir esto para que pudiéramos ayudarles.

Cuando era más joven, tenía curiosidad por las relaciones y la vida. Si mirabas mi historial de Google, encontrarías temas como «cómo ser un buen novio o marido», «cómo saber si le gusto a una chica», y «por qué estoy aquí», «cuál es el significado, la filosofía de la vida». He aprendido que todos somos una sola raza, la raza humana. Y debemos ser buenos y hacer el bien. Nada más importa».

En un día tan lleno de impresiones y emociones, de luchas con la comunicación y de barreras lingüísticas y culturales, aquí hubo un momento para conectar con otra persona. Y sí, una de las primeras cosas que dijo cuando lo conocí fue, «No puedo esperar a salir de aquí», pero honestamente, ¿quién no lo haría?

PROFUNDIZA MÁS

Lee más detalles de nuestra estrategia de logística humanitaria y sobre nuestros objetivos específicos actuales.

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