La guerra en Gaza y el conflicto en Sudán han obligado a miles de familias a buscar refugio en Egipto.
Muchas han llegado sin estabilidad, enfrentando dificultades para acceder a comida, vivienda o atención médica. Mujeres y niños son quienes suelen vivir las consecuencias más difíciles del desplazamiento.
Hoy, empezar de nuevo sigue siendo un gran desafío.
+ 100.000
personas refugiadas de Gaza viven actualmente en Egipto.
1,5 MILLONES
de personas han cruzado desde Sudán hacia Egipto.
Detrás de cada número hay personas intentando salir adelante.
ASÍ ESTAMOS
RESPONDIENDO
Junto a colaboradores locales en Egipto, estamos apoyando a familias refugiadas de Gaza y Sudán con ayuda concreta para cubrir necesidades básicas mientras reconstruyen su vida.
630 FAMILIAS
recibieron cajas de alimentos
390 FAMILIAS
recibieron apoyo para alquiler o medicinas
630 FAMILIAS
recibieron mantas, colchones y artículos esenciales
350 NIÑOS
recibieron ropa
55 FAMILIAS
equiparon su hogar con electrodomésticos básicos
Cuando lo básico falta, cada apoyo importa.
VOLVER A EMPEZAR
La historia de Yalila
“Hoy, sus hijos pueden estudiar y la familia ha comenzado a reconstruir su vida.”
Cuando la guerra en Sudán obligó a Yalila a huir junto a sus cinco hijos, lo perdió todo. Durante su viaje pasaron hambre, durmieron en la calle y enfrentaron momentos de profunda incertidumbre. Sin embargo, a través de la oración y la ayuda de personas que Dios puso en su camino, lograron llegar a Egipto.
Hoy, aunque siguen enfrentando dificultades económicas, gracias al apoyo recibido han podido comenzar a reconstruir sus vidas. Sus hijos pueden asistir al colegio y la familia ha recuperado cierta estabilidad. Yalila continúa orando por la paz en Sudán y sueña con regresar algún día para servir nuevamente a su pueblo.
MUCHAS FAMILIAS
SIGUEN ESPERANDO
Muchas familias refugiadas en Egipto siguen intentando empezar de nuevo sin acceso estable a alimentos, vivienda o medicinas.
Nuestro objetivo es apoyar a 200 familias más y recaudar 25.000 € para hacerlo posible.
TU DONACIÓN PUEDE AYUDAR ASÍ
90 €
pueden ayudar a alimentar a una familia durante un mes.
70 €
pueden apoyar un mes de alquiler básico.
40 €
pueden ayudar a proporcionar un colchón.
O el importe que decidas, cada aportación puede ayudar a una familia a empezar de nuevo.
El 65% de las donaciones se destina directamente a ayuda humanitaria y el 35% a la ejecución del proyecto.
Con bastante probabilidad, no saldrías de tu país en una situación de guerra, persecución, hambruna o escasez, por una de dos razones:
No te sería necesario ya que, por ejemplo, eres de la mayoría religiosa y étnica y apoyas al partido dominante, además de tener ahorros y/o familiares económicamente solventes y dispuestos a ayudarte. Si este es tu caso, enhorabuena, no tendrás mucho de lo que preocuparte en comparación con el segundo caso y con las personas que se verán forzadas a huir, aunque a nadie le gusta vivir en un lugar donde la paz y los derechos humanos fundamentales brillan por su ausencia. Si se trata de una guerra, hay otro factor a tener en cuenta: no vivir en una zona en conflicto intenso. En ese caso, da igual tu ideología, creencia o poder adquisitivo. Las bombas no llaman puerta por puerta para preguntar.
Las circunstancias te impedirían huir aunque quisieras ya que, por ejemplo, por mucho que tu seguridad y la de tu familia corra peligro por tus posiciones políticas y creencias, ni tu ni tu familia extendida tiene el dinero suficiente para costear el viaje de huida. Si este es tu caso, lamentamos decirte que tu situación sería la menos deseada, viviendo en un lugar donde tu vida corre peligro por la violencia o por la extrema pobreza y falta de oportunidades (o por todas), sin poder aspirar a algo mejor. Soñarías con tener el mínimo dinero para escapar y, en el peor de los casos, puede que no viese más salida que la de venderte a las mafias con fines de explotación (sexual, laboral, etc.).
DE 5 A 8 – Tienes todas las de salir
Cuanto más se acerque tu puntuación al número 8, más razones tendrías para huir en busca de un lugar en el que intentar sembrar un futuro más esperanzador, principalmente por las siguientes razones:
Por capacidad adquisitiva: puedes costear el viaje y la supervivencia, al menos para los próximos meses. No obstante, es bastante probable que gastes todos tus ahorros y tengas que tirar de los ahorros de tu familia extendida, la cual esperará que les devuelvas el favor cuando alcances un destino relativamente estable. Es por eso que te urge encontrar una fuente de ingresos lo antes posible, aunque sea mínima, pero… ¡sorpresa! La solicitud de asilo tarda más de lo que debería y te encuentras junto a tu familia malviviendo durante meses y meses en un campo de refugiados donde lo único a lo que aspiras es al traslado a un campo de refugiados en mejores condiciones.
Por necesidad: tu vida y la de los tuyos está en juego. Por muy poco que tengas ahorrado o que tu familia extendida pueda prestarte, te será mejor encontrar la forma de huir. Cuanto menos dinero tengas, más larga y arriesgada será la ruta hacia tu país de destino. Con casi total seguridad, acabarás en un campo de refugiados o en algún complejo de acogida. Incluso en un campo de refugiados, el dinero del que dispongas puede determinar muchas cosas: tener más comida, más ropa, más mantas, más productos de higiene, tener instalación de luz, etc. Sin embargo, otras cosas no las podrás decidir por mucho dinero que traigas, por ejemplo: tener que compartir servicios y duchas con más de cien personas o el reducido espacio en la tienda que te asignen. Si eres hombre soltero, puede que ni siquiera te asignen tienda.
Por supuesto, hubieras deseado no tener que huir y, muy probablemente, no dejarás de mirar al futuro con la esperanza de volver algún día.
DESCUBRE MÁS EN LA EXPLICACIÓN DE LOS RESULTADOS MÁS ABAJO EN LA PÁGINA.
¿DE QUÉ LADO ESTARÍAS?
En una situación así, pocas personas se sienten realmente dueñas de su destino y las circunstancias personales juegan un papel determinante.
¿CUÁNTAS DE ESTAS AFIRMACIONES SON CIERTAS PARA TÍ?
Tengo ahorros suficientes para sobrevivir durante al menos cinco meses o podría conseguirlos (por ejemplo, vendiendo propiedades)
Soy hombre
Tengo hijos
Tengo familiares viviendo en otros países
Mi familia extendida tiene dinero de sobra para suplir nuestras necesidades básicas y estaría dispuesta a cubrirlas.
Pertenezco a una minoría étnica o religiosa (puede ser una minoría confesional, por ejemplo, protestantes en el cristianismo en España)
Voto o simpatizo con un partido político con ideología contraria al partido gobernante en estos momentos.
He compartido mi posición política o religiosa con personas fuera de mi familia (si has participado en concentraciones o manifestaciones, puedes sumar un punto extra)
Haz la suma y descubre tus posibilidades de acabar buscando una vida con más oportunidades fuera de tu país.
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