ESPERANZA PARA GAZA
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NUESTRA RESPUESTA EN GAZA
En septiembre de 2025 conseguimos el permiso para ser una de las pocas ONG internacionales e independientes que pueden entrar ayuda humanitaria en Gaza en la actualidad. Desde el inicio de nuestras operaciones en octubre, hemos establecido una estrategia de logística humanitaria que prioriza la rapidez, la eficiencia y la seguridad. Estos son los resultados tangibles de nuestro trabajo hasta la fecha:
139 CAMIONES
con alimentos y otros productos básicos esenciales
3.356 TONELADAS
de ayuda humanitaria valorada en más de 2 millones de euros
10.000 PERSONAS
provistas con comida caliente a diario
Datos actualizados: 17.12.2025 / Acceso a los datos: UNOPS
AYUDA QUE LLEGA
Movilizar ayuda humanitaria en una zona de conflicto es un desafío, pero nuestra prioridad es que la ayuda sea eficaz y llegue a quienes más la necesitan. Aquí te contestamos a algunas de las preguntas que pueden surgirte.
¿DE DÓNDE VIENE LA AYUDA?
Podemos garantizar la calidad y el origen rastreable de todos los productos que enviamos a Gaza. La inmensa mayoría de alimentos y otros productos son comprados, envasados y empaquetados en Israel. Pero también estamos involucrando a empresas con donaciones de alimentos y otros materiales para unirlos a nuestros convoys humanitarios desde las diferentes oficinas de GAiN en Europa (España, Países Bajos, Alemania, Suiza, Austria, Polonia y Reino Unido).
¿DÓNDE LLEGA LA AYUDA?
Nuestros camiones se descargan en la frontera de Kerem Shalom, al sur. Tras la correspondiente inspección fronteriza, son cargados en otros transportes por nuestro equipo local y llevados a nuestro almacén en los alrededores de Jan Yunis, donde además contamos con la cocina que provee alimentos para más de 10.000 personas.
¿QUIÉN DISTRIBUYE LA AYUDA?
GAiN cuenta con 19 trabajadores de nuestro equipo local dentro de Gaza. Ellos son los principales responsables de la operación. Colaboramos estrechamente en las distribuciones con familias respetadas en la zona para asegurarnos que la ayuda no es interceptada. De momento, somos una de las organizaciones que no aparece en la lista de la UNOPS de ayuda interceptada.
¿CÓMO SE DISTRIBUYE LA AYUDA?
Aproximadamente el 50% de los alimentos y demás productos se distribuye en nuestro almacén en Jan Yunis o se usa para la cocina y el otro 50% se distribuye directamente a las familias ahí donde se encuentran. Esto se hace de una manera individualizada y coordinada con las familias. Nuestro fundador global y otros líderes de GAiN han podido comprobar en directo en diferentes ocasiones el trabajo encomiable de nuestro equipo local. Mantenemos registros exhaustivos de los destinatarios, garantizando la trazabilidad.
CÓMO PUEDES SUMARTE
GAiN no recibe financiación pública ni de instituciones transnacionales (por ejemplo, la ONU o la UE). Nuestra ayuda es posible exclusivamente por medio de las contribuciones privadas de personas como tú. Todo lo que podemos hacer es gracias a esos actos de generosidad de las personas que nos conocen y confían en nosotros.
Nuestros objetivos en 2026
40 CAMIONES DE AYUDA CADA MES
de alimentos y productos comprados en Israel
2 CONTENEDORES DE AYUDA CADA MES
desde España, Alemania y otros países europeos con oficina de GAiN
Cómo gestionamos los donativos
Cada donativo que recibimos en GAiN España para la respuesta en Gaza lo distribuimos de la siguiente forma:
- 50% se destina a la compra y transporte directo en terreno
- 37% se destina a la estructura de logística humanitaria que nos permitirá movilizar ayuda humanitaria en 2026 a Gaza y otras crisis humanitarias
- 13% se destina a gastos administrativos y operativos
- 0% se destina a masa salarial
”Tengo miedo, Pero me obligo a tener esperanza. Quizá algún día volvamos a tener un verdadero hogar. Quizá los niños volverán a ir a la escuela. Mi mayor temor es perder a uno de ellos. No podría sobrevivir a eso
HALADe 33 años, Hala perdió a su marido por causa de la guerra. Hoy vive junto a sus tres hijos en una tienda de campaña. Es la sexta vez que se desplazan dentro de Gaza.
”Mi mujer dio a luz bajo los bombardeos. Sin hospital, sin médico. Una abuela del campo ayudó a traer al mundo a mi hijo. Cuando le oí llorar por primera vez, algo dentro de mí despertó. Incluso en una guerra, la vida seguía encontrando un camino, y eso me dio fuerzas.
KHALEDDe 28 años, Khaled se casó justo antes de desatarse la guerra. Tenía sueños de una casita, un coche nuevo y de su primer bebé.
ERBIL (Irak)
Su nieta estaba radiante cuando lo explicaba: «El abuelo ya no puede caminar tan bien. Por eso quería quedarse en nuestra casa en Irak cuando todos tuvimos que huir. Pero mamá y papá no querían dejarlo solo. Se quedaron con él. Nosotros en cambio caminamos mucho con mis tíos, tías y primos. Dormimos fuera durante dos noches. Entonces un buen hombre nos dejó quedarnos en su campamento. Al principio pensamos que podríamos volver pronto, pero por el momento tenemos que quedarnos aquí. Y de repente mamá, papá y el abuelo estaban con nosotros otra vez. Mamá llora mucho. Estoy tan contenta de que el abuelo lo haya logrado».
La nieta escuchó explosiones y disparos. Los adultos no le contaron el drama de la fuga. Esperaban que los combatientes del ISIS se fueran, pero los encontraron y los amenazaron: «¡Si no se van, les cortaremos la cabeza!» Todo el mundo tenía que correr, incluido el abuelo de 90 años, y el SIS los persiguió con motocicletas y rifles durante mucho tiempo. Habían perdido todo, pero al menos estaban vivos. En algún momento encontraron un taxi que llevó a los que ya no podían caminar los últimos kilómetros a Erbil. Allí se encontraron con sus parientes de nuevo. El misericordioso propietario de un restaurante había vaciado su cobertizo sin más, les dio refugio allí y los cuidó.
Como muchos otros, la familia ha estado esperando la oportunidad de regresar. El cobertizo no es cómodo: el techo está agrietado, hay escorpiones y la familia vive allí con 40 personas en un espacio muy pequeño. ¡Pero ellos viven! GAiN también ha proporcionado a esta familia queroseno para calentarse y cocinar, alimentos, ropa y mantas. Sin embargo, su gran pregunta es: ¿Cómo continuará?
Campo de refugiados de Moria (Lesbos)
Hoy conocí a Z. Vivía en una parte del contenedor donde instalábamos más camas, ya que se mudaban nuevas personas que acababan de llegar. Mi colega y yo estábamos afuera esperando a nuestros otros colegas y se detuvo a hablar con nosotros, preguntando si teníamos algún consejo para una espalda dolorida. Traté de ayudarlo sugiriendo algunos ejercicios que podía hacer, y la conversación fluyó desde allí.
«Había dos cosas que nunca me perdería en Afganistán: el cricket (ver o jugar) y la clase de inglés».
De hecho, su inglés era impecable.
«Solía traducir para médicos y psicólogos. Vi a algunos hombres en posiciones poderosas, cuya firma podía cambiar el curso de la vida de una persona, derramar lágrimas y mostrar gran temor, ya que admitían ciertas cosas en esas sesiones Tenían que compartir esto para que pudiéramos ayudarles.
Cuando era más joven, tenía curiosidad por las relaciones y la vida. Si mirabas mi historial de Google, encontrarías temas como «cómo ser un buen novio o marido», «cómo saber si le gusto a una chica», y «por qué estoy aquí», «cuál es el significado, la filosofía de la vida». He aprendido que todos somos una sola raza, la raza humana. Y debemos ser buenos y hacer el bien. Nada más importa».
En un día tan lleno de impresiones y emociones, de luchas con la comunicación y de barreras lingüísticas y culturales, aquí hubo un momento para conectar con otra persona. Y sí, una de las primeras cosas que dijo cuando lo conocí fue, «No puedo esperar a salir de aquí», pero honestamente, ¿quién no lo haría?





