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«Los refugiados no somos un error»

El pasado septiembre, un equipo de GAIN España estuvo ayudando en el campo de refugiados de Lesbos. Allí conocimos a Yosef*, un joven sirio que había huido de su país junto a sus padres y hermano por causa de la guerra y la persecución. Son cristianos que sufrieron la discriminación y el acoso de sus parientes musulmanes, pero ahora en Lesbos se ven en la misma tesitura y en condiciones incluso peores. Nos contó que en el poco tiempo que llevaban en el campo, ya habían recibido ataques por su fe. 

Seguimos en contacto con él. A día de hoy, siguen en el campo de refugiados. «La situación ahora es más terrible… Frío, lluvia, viento…», nos dice. Esta es la historia de su huida tal y como él mismo cuenta:

Me gustaría contaros la historia sobre nuestro arriesgado viaje de Turquía a Grecia.

Pensamos en el plan de escape de Turquía cuando la vida se volvió insoportable e insegura allí. Fuimos forzados con constantes injusticias y humillaciones. La abrasión y los insultos estaban constantemente en nuestras vidas. Pero lo peor es que nuestros parientes nos atosigaban e incluso utilizaban la violencia física a causa de nuestra religión y nuestra negativa a ser musulmanes. Esto fue lo que impulsó el arriesgado viaje de mi familia por el mar Egeo. Tres veces intentamos pasar esta zona peligrosa sin éxito. Una vez nuestro bote se volcó y caímos todos al mar, pero gracias a un milagro de Dios sobrevivimos.

Tras cruzar el mar Egeo llegamos a una prisión llamada Lesbos. Sí, estamos en un país seguro, pero lo que sucedió en el campamento de Moria no se puede llamar seguro. Seguimos sufriendo la misma discriminación, la misma injusticia y temor por nuestras vidas, a causa de nuestra religión. Conseguimos escapar de Turquía, de la encarcelación injusta, la guerra y la persecución por nuestras creencias religiosas, pero fuimos encarcelados en Lesbos.

Todo lo que quiero es que mi familia tenga la oportunidad de vivir sin miedo, ser útil para la sociedad y la comunidad, y que se sienta protegida de la sociedad y comunidad. Al igual que Jesús fue un niño refugiado, ahora mi familia tiene el mismo estatus y todos deben saber que los refugiados no son un error o un problema. El error y el problema es quién nos convierte en refugiados.

Esa es mi pequeña historia sobre nuestro viaje. Sobre nuestra vida.

 

*Nombre cambiado por razones de seguridad